21 feb. 2009

La cámara y la música: como hacer que una escena te pegue un buen viaje (III)

Última loncha de vídeos, y como no, tenía que estar Apocalypse Now, una película altamente incomprendida en muchas esferas, pues la carga filosófica que ahonda en el subconsciente del ser humano no es comprendida por todos. Destroza cualquier parámetro social normal y deforma los valores humanos hasta extremos (que digo, fuera de los extremos), y cualquier escena de esta obra maestra (hay muchas famosas) es una paranoia. Sin embargo, la secuencia famosa de los helicópteros en formación con La Cabalgata de las Valkirias de fondo es una maravilla audiovisual.



Acid House es una heredera de Trainspotting, o lo que es lo mismo, del reflejo social de las drogas en los desempleados de Gran Bretaña. Visualmente, es un ejemplo de como utilizar la música electrónica para desquiciar un cerebro.



Lo característico de la mayoría de las películas que inducen a secuencias de viaje adimensional y que reflejan los efectos de las drogas o hacen como si (...) es que fueron hechas entre los años 1967 y 1969. No hay ni que decir lo que supuso aquella época. Pasa con Easy Rider, Skidoo, o el El extraño mundo del LSD, este último film es un calco de la experiencia, con el blanco y negro empujando a una imagen más sencilla, reducida del colorismo de cualquier otra, pero igualmente eficaz.