18 feb. 2009

La cámara y la música: como hacer que una escena te pegue un buen viaje (I)

La combinación de excelente música, una acertada visión del director y un delirante guión pueden crear escenas que te exportan a mundos paralelos como si estuvieras hasta arriba de psicotrópicos. Angustiosas, delirantes y relajantes imágenes tenemos de ciertas películas y aquí os dejo alguna si quréis daros un buen viaje. Esto no es un homenaje a las drogas, no os equivoquéis, es un tributo al buen cine.

De Rosemary's baby (aquí algún avispado la tradujo como La semilla del diablo) la famosa escena del ingenioso sueño que ideó Polanski para Mia Farrow. Un elemento delirante más para este angustioso clásico del misterio y el terror.

Rosemary's Baby - Dream Sequence


De ese pedazo de película que es El Gran Lebowski hay dos secuencias memorables, una cuando "El Nota" vuela sobre Los Ángeles con The Man in Me de Dylan sonando. La otra esta absorbente alucinación de "El Nota" con Sadam Hussein de por medio.



En Miedo y Asco en Las Vegas (recomiendo el libro de Hunter S. Thompson, eso sí que es un paraíso adimensional) hay varias escenas, normal, se pasan la peli hasta arriba. Mucha orientación psicodélica donde -no solo por el ácido- aparece Jefferson Airplane por todos lados. La escena de la discoteca con Somebody to Love es para enmarcarla.



Aunque parezca mentira, dos films de animación como Fantasía y Alicia en el País de las Maravillas tienen secuencias que pueden sobrecargar los circuitos de cualquiera. Cualquiera que haya visto Fantasía de pequeño puede corroborar que el fuerte peso de la música clásica (Beethoven, Bach, Dukas, Stravinsky) junto a la acertada animación hicieron una obra maestra.



Por supuesto, la secuencia por Nueva Orleans en Easy Rider, aquella oda al espíritu libre de Dennis Hopper



Mañana más...