13 feb. 2009

OASIS. Madrid, Jueves 12 de Febrero

Como hoy la webosfera rebosa de crónicas del concierto que dio Oasis en el Palacio de los Deportes de Madrid, nosotros no vamos a ser menos, eso sí, vamos a cambiar el formato habitual de una crónica y con un pequeño análisis despachamos la actuación de ayer noche. Salimos contentos pero con la sensación de que los Gallagher y cia pueden dar (han dado ya) más de sí.

Bien sabido es que esta banda dejó atrás sus momentos de gloria y se está paseando por el mundo de la música con discos aceptables (ni fu ni fa), ausentes de fuegos artificiales como Definitely Maybe (1994), (What's the story) Morning Glory (1995) o Be Here Now (1997), álbums en los que tu euforia te eleva a los límites de un hooligan. Dig Out Your Soul (2008), su séptimo largo, no ha venido más que a confirmar que: "cualquier tiempo pasado fue mejor". Aún así podemos darnos con un canto en los dientes con que esta tremenda banda siga en la brecha y ofrezca, su chulería en los escenarios más auténticos himnos generacionales del britpop, al mundo.

El concierto de ayer vino a confirmar tres cosas: Una, la cautivadora puesta en escena y presencia que tienen: en cristiano, que "son mas chulos que un ocho". Dos, que esa prepotencia hace arrodillrase a las grandes masas (entre las que me incluyo) ante ellos. Y tres, esa personalidad que mueve montañas hace que toquen cuando, como, y lo que quieren, sin importarles quien este delante; en cristiano, "les suda la polla todo". Ayer tocaron ante 15.000 espectadores (un privilegio en este país) y lo hacían como si estuvieran tomándose unas pintas en un pub de Manchester; claro que, no es criticable, pues en Inglaterra son capaces de llenar un estadio de 40.000 en su ciudad natal durante dos días, y en Londres, cuelgan el "No hay billetes" dos días seguidos en Wembley, que creo recordar que tiene 80.000 de capacidad.

Oasis es de esas bandas que da un concierto que te hace entrar en estado de shock cada cincuenta que hace. Por eso, ayer soñábamos (aunque lo dudábamos) que tuviéramos un conciertazo. Disfrutamos pero siempre pensaremos que ojalá seamos de esos privilegiados algún día que viva una actuación de los de Manchester que la recordaremos toda la vida. En fin, siempre nos quedará que nos repitan una y otra vez lo bestial que fue el concierto en el desaparecido Divino Aqualum hace unos años. Esperaremos al FIB, aver si ante una mayoría "guiri" se empeñan algo más.

Por cierto, se tocaron todas, incluso la mareada y destestada por Liam, Wonderwall. Dejaron algun señal de que sus últimos tres discos existen pero la mayoría fueron himnos como, The Masterplan, Lyla, Rock'n'Roll Star, con la que abrieron, Cigarettes & Alcohol, Slide Away, Morning Glory, Supersonic, espectacular Don't look back in anger, y cerraron con Champagne Supernova, y como no, versionando a sus ídolos, Los Beatles, con I am the Walrus. Faltó Live Forever; tuvieron un amago cuando Noel preguntó al público si les gustaba esa canción.