24 abr. 2009

Chin Chin, el caos hecho orden

Con el bombardeo diario de bandas de Brooklyn, muchas de ellas buenas, otras mero hype, algún día tendría que hablar de alguna que mereciera la pena: Chin Chin.
Da la sensación que las canciones de este numeroso colectivo neoyorquino son la viva imagen de varios músicos cada uno a su bola tocando un instrumento. Y es que cada pieza es muy diferente a la anterior, incluso dentro de las mismas hacen acto de presencia cambios de ritmos sorprendentes a base de rifts setenteros y vibraciones hipnóticas.

Diferentes estilos, jazz, funk, rock, disco, electro y R&B, que se combinan dentro de las mismas canciones con un carisma que hacen de cada melodía tan pegadiza como la anterior. El paraguas de los setenta cubre todas las canciones, pues los sonidos disco-funk son parte de la esencia de esta banda que nació como un trío en 2001, y se fueron incorporando poco a poco músicos al proyecto. Sí, música de baile enérgica como dicen ellos que hacen, pero la sombra sofisticada del chill out está muy presente sobre todo en los principios de cada canción; ello junto a la efervescencia del saxo –ecos básicos del jazz- nos invita a etiquetar sus sonidos también como relajantes. Chin Chin hace música que dibuja tanto elegancia como diversión, desde una fiesta pija de piscina a una terraza a pie de playa.