10 abr. 2009

Pete Doherty, Grace/Wastelands

Ya no es Pete, es Peter, el viejo y demacrado Peter. Sin embargo, resucita entre los muertos, aunque nunca sabemos si estuvo muy vivo o tan muerto. y se saca de la chistera un disco sensacional, que ha pegado un tortazo en la cara a todos aquellos que prejuzgaban el disco en solitario del inglés sin escucharlo, servidor incluido. Claro que podemos hacer prejuicios, yo intento hacer los mínimos, y si los tengo los intento limpiar probando lo contrario. Por eso escuché este Grace/Wastelands (gracias a Charly también), y mi escéptica mente siempre hace alusión al cine para poner títulos: Pete Doherty es Este muerto está muy vivo.

Rompamos el puzzle y analicemos el disco por partes. La mayoría de los temas descansan sobre una base acústica; ello hace más audible la voz de Doherty, cuya tonada (como dirían los Chanantes) es realmente única. Arcady muestra esa peculiaridad que siempre ha caracterizado a Pete, del susurro a los tonos altos, una voz de polígrafo. El inglesito se lo toma con calma, nada de desgañitarse, es un álbum bien hecho sobre la vida, la muerte y el amor, moldeado a su forma, con su poética. El tema más resultón es Last of the English Roses, el single, ¿no faltaría aquí un tipo llamado Carl Barat?. Una pieza que tiene mas miga que comer. Rezaré a cualquier Dios día tras día para que estos dos individuos se vuelvan a juntar.

Pese a la vistosidad de la acústica, Grace/Wastelands tiene el complemento de una producción brillante. Al frente de ella estuvo Stephen Street (Blur, Morrissey...), y Graham Coxon colaborando a la guitarra. El ex-Blur (o de nuevo Blur este verano) sacará nuevo álbum en solitario próximamente. Una prueba de que la producción aporta cierta dinámica es Sweet By and By: Pete se atreve con un jazz. Me pongo con Palace of Bone (la siguiente pista) y los primeros acordes me meten en una banda sonora de carretera americana, y no es porque vaya en bus camino a Boston, es porque la letra me cuenta esa historia con unos sonidos de este lado del charco contrarrestados por la flema británica. Este video que encontrado no es oficial.



Llego a Sheepskin Tearaway, una historia de amor en la que aparece la colaboración de la cantante Dorothy Allison. En I am the rain vuelve a respirar como un "Libertine", además de dejarnos una de sus perlas metafóricas: muchos significados escondidos detrás de la metereología. New Love Grows in Trees, ya sólo el título llama la atención y la letra mece uno de los temas preferidos de Doherty, la muerte: Si estás aún vivo/Cuando tengas 25/¿Debería matarte como me dijiste?

El todo es una mezcla de la brillantez de Doherty como artista (su tonada y su don como poeta), es decir, una cierta marca de agua de personalismo, esos arranques de joven rebelde que nos lleva a Libertines y, por tanto, a la época buena de la música británica de este siglo (y mira que hay poca en estos nueve años), aires de britpop que Graham Coxon da como idea general, y alguna recaídas en sus últimos trabajos con Babyshambles, y con recaídas no quiero decir que es algo malo. Un disco ameno y que ahonda en el interior, de esos que hace reflexionar en cada canción para terminar diciendo: "También sabe hacer música este tipo sin estar hasta arriba".

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