29 may. 2009

Sicko


Dos años después de su estreno en las pantallas norteamericanas llega el último documental del polémico Michael Moore, para esta vez hacer una desgarradora crítica, ya no solo del entramado corporativo de las compañías aseguradoras en Estados Unidos y el sistema de salud sino también del estilo de vida yanqui.

Fílmicamente, el documental es brillante si se quiere acongojar el alma de la audiencia. Muestra la realidad que sufren millones de americanos torturados física y moralmente por no tener seguro médico, y otros tantos millones que sí lo tienen pero se les deniega la ayuda. Moore hace eso que hizo con Bowling For Columbine y Farenheit 9/11, moldear la plastilina sentimental del espectador para metérselo en el bolsillo y añadirle esas cucharadas de demagogia que la audiencia media no nota en el sabor del producto final.

Lo que no tiene de filmógrafo lo tiene en astucia e idealismo. Moore es un personaje grotesco, digamos que el típico americano de carne rosada, gordo y feo, posible jugador de bolos, y prototipo ideal para ser un peón más en el típico estilo de vida americano. Sin embargo, ha sido de los pocos que se ha atrevido a levantar la voz ante las grandes desventajas de su país, que son muchas y escandalosas, con la mentalidad de un europeo. ¿Cómo es posible que un norteamericano tenga que pagar por su salud? ¿Cómo es posible que un ciudadano en su propio país le sea denegada la asistencia médica? Preguntas que en nuestros cerebros son realmente obvias, en la sociedad estadounidense no lo son tanto. Bajo una visceral comparación con países como Gran Bretaña, Francia, Canadá, incluso Cuba, desentrama la telaraña corporativa que afecta a la industria médica en Yanquilandia. Se equivoca en la visión francesa, pues en la audiencia cala una idea de, "Francia: El País de las Maravillas"; no ahonda en la clase baja francesa, algo que le ocurre también en su viaje a Gran Bretaña.

Un entramado empresarial que es el veneno consentido por las administraciones de este gran país, que, siempre he dicho que tiene las mayores ventajas y las peores desventajas del mundo. El cine-denuncia ya se ha encargado de eso con el tabaco (El Dilema, Gracias por fumar), las armas (Bowling for Columbine), los medicamentos (El Jardinero Fiel, aunque esto es a nivel mundial).

Como he dicho, Moore va más allá de mantener sus gritos ante el mal funcionamiento del país, sino que también pone en duda el sistema de vida norteamericano, ese que tanto se ha admirado en el mundo bautizado como 'el sueño americano'. Nos sitúa en la coyuntura de la educación, la universidad, el trabajo, los sindicatos, siempre con su juego de sarcasmo e ironía utilizando imágenes antiguas de anuncios, discursos presidenciales, películas...Tiene una menta hecha para relacionar lo imposible y dar un razonamiento de toneladas de peso. ¿Qué hay de malo en socializar aspectos como la educación? Es algo que en este país no se entiende, testigo soy cuando digo que pagaba en torno a 600 dólares al año por mis estudios universitarios.

Estados Unidos: el país por y para los ricos.

El documental se puede ver y descargar aquí.

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