25 mar. 2009

R.A.F. Facción del ejército rojo


Este film nominado al Oscar este año como Mejor Película Extanjera es una crónica histórica de Alemania Federal en la década de los setenta. Una Alemania Occidental en plena guerra política interna, sucumbida por las protestas de los estudiantes, la antipatía hacia los americanos por la carnicería de Vietnam y las bases militares en el país bávaro, y el surgimiento del terrorismo de izquierdas.
La R.A.F (o banda Baader-Meinhof) estaba más próxima a un grupo de rock que a una organización terrorista. Formada por estudiantes de buena clase, inconformistas, atraídos por las ideas anarquistas y marxistas, y lleno de disputas internas insignificantes; aunque no quita ello que llegaran a matar: 34 personas en concreto.

La película se valora mejor por partes, pues el todo está artísticamente descuidado, aunque muy útil como herramienta didáctica por su rigurosidad; esto último es algo muy difícil de conseguir para filmes que narran hechos históricos. La narración está claramente dividida en una introducción, un desarrollo y un desenlace, y aunque ello resta valor astístico, crea una crónica bien contada sobre los hechos que golpearon Alemania durante aquella década. Además, permite hacer una introducción, una prehistoria de la formación de la banda. Los factores, hechos históricos, ideologías, sucesos, que provocaron que un grupo de niños-bien, universitarios inconformistas, sobrepasaran la frontera de la protesta estudiantil y alcanzaran el punto de crear un grupo terrorista que quitara vidas.

Esa primera media hora, es, probablemente, la mejor parte de la película, el año 1968. Porque 1968 fue un año en que el mundo cambió, un año en que los jóvenes del planeta llamaron a la revolución, y, aunque fracasó en todos sus frentes, aquello fue la semilla de los grupos anti-sistema.
El pequeño diablo dentro de la película es la forma que presenta a los terroristas. Implica al espectador desprender cierta empatía hacia ellos. Por un lado, bien hecho: es muy difícil hacer una película buena sino consigues que los espectadores se identifiquen con los personajes; por otro, eran unos terroristas, y aquello fue una historia real.